Los tres principales partidos del sistema político dominicano estarán ahora encabezados por figuras que han ocupado la Presidencia de la República: Leonel Fernández, por Fuerza del Pueblo; Danilo Medina, por el Partido de la Liberación Dominicana (PLD), y Luis Abinader, quien fue elegido presidente del Partido Revolucionario Moderno (PRM).
Para la socióloga Rosario Espinal, esta concentración de figuras presidenciales al frente de las principales organizaciones políticas es parte de una práctica que el sistema dominicano todavía no ha logrado superar.
“Es parte del legado del caudillismo dominicano que no se supera todavía, porque yo estoy segura de que en los partidos hay muchas personas, o por lo menos algunas, que pueden ocupar esos cargos”, sostuvo.
La “unidad” del PRM
Espinal consideró que la elección de las autoridades del PRM la semana pasada fue una señal de unidad dentro de la organización.
Sin embargo, cuestionó que el proceso no se desarrollara mediante una competencia interna.
“Lo que podría cuestionarse es el hecho de que no se hizo con una competencia interna; no había, digamos, dos figuras para cada puesto o dos planchas. No había realmente una posibilidad de elección porque solamente había una plancha de lo que ellos han llamado una plancha de consenso”, explicó.
El reto que viene para el PRM
La socióloga señaló que es común que los partidos políticos se dividan después de haber ocupado el poder y recordó los casos del Partido Reformista, el PRD y el PLD.
En el caso del PRM, consideró que la organización atraviesa un momento particular, debido a que tendrá que escoger una nueva candidatura presidencial para las elecciones de 2028.
“Por primera vez y desde el poder se enfrenta al desafío de elegir una nueva candidatura presidencial”, afirmó.
Explicó que Luis Abinader ganó las elecciones de 2020 y se repostuló en 2024, por lo que ahora el partido deberá buscar una nueva candidatura presidencial, proceso que, a su juicio, puede generar conflictos internos.
Aunque consideró que el PRM superó sin mayores dificultades la elección de sus principales autoridades, advirtió que el verdadero desafío llegará con el proceso de primarias para escoger al candidato presidencial.
“Ellos tienen que entender que quien gana gana y quien pierde pierde y aceptar eso”, sostuvo.
Para Espinal, la unidad y la capacidad de gestión del Estado son factores que fortalecen a los partidos y aumentan sus posibilidades de regresar al poder.
¿Habrá segunda vuelta en 2028?
Sobre la posibilidad de que las elecciones presidenciales de 2028 requieran una segunda vuelta, Espinal dijo que todavía es difícil determinarlo porque falta tiempo, aunque su experiencia le indica que en República Dominicana es poco probable.
Explicó que el sistema político dominicano es “muy clientelar”, debido a que parte del electorado vota con expectativas concretas de recibir algún beneficio.
“Un trabajo, un contrato, lo que sea. Entonces, la gente no se va tan fácilmente por los que menos tienen que ofrecer”, afirmó.
¿Puede un outsider o influencer llegar al poder?
Sobre la posibilidad de que una figura ajena a la política tradicional, como un outsider o un influencer, pueda alcanzar la Presidencia, Espinal consideró que actualmente es poco probable.
“Mi respuesta ha sido que la probabilidad de que aquí aparezca con fuerza el fenómeno del outsider es pequeña”, dijo.
A su juicio, es poco probable que surja de repente una figura ajena al sistema político que logre suficiente fuerza para convertirse en una opción competitiva.

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