Pekín.- El canciller chino, Wang Yi, y su homólogo y primer ministro catarí, Mohamed bin Abdulrahmán al Thani, abogaron este martes en Pekín por salvaguardar la seguridad de los corredores energéticos mundiales y garantizar un suministro estable que se ha visto afectado por el conflicto entre Estados Unidos, Israel e Irán en Oriente Medio.
Mohamed subrayó la solidez de las relaciones entre ambos países y, tras presentar al gigante asiático como «el mayor socio comercial y de cooperación energética con Catar«, aseguró que su país «superará las dificultades para garantizar el suministro energético a China«, según un comunicado compartido este martes por la Cancillería china.
Catar está dispuesta a reforzar la coordinación con China para salvaguardar la seguridad de los corredores energéticos mundiales, restablecer cuanto antes la paz y la estabilidad regionales», aseveró el titular de Exteriores catarí, en momentos en los que el país del Golfo participa en los esfuerzos diplomáticos para rebajar las tensiones regionales y garantizar la navegación por el estrecho de Ormuz.
Por su parte, Wang confirmó la «amistad tradicional» entre ambos Estados y señaló su apoyo a Doha en la salvaguarda de su soberanía nacional, independencia, estabilidad y seguridad, así como en sus «prolongados esfuerzos por mediar en puntos calientes internacionales».
Ambas partes deben consolidar y ampliar la cooperación en energías tradicionales y nuevas energías, y reforzar la colaboración en ámbitos como la inversión, la alta tecnología y los intercambios humanos y culturales», afirmó el canciller chino.
Los dos representantes coincidieron en que la actual situación en Oriente Medio está afectando gravemente a la seguridad de los países de la región e hicieron un llamamiento al diálogo y a la negociación, así como a atender «las preocupaciones legítimas de todas las partes».
La visita coincide con las gestiones diplomáticas de Doha para rebajar las tensiones entre Estados Unidos e Irán y mantener abierto el estrecho de Ormuz, una vía estratégica para el suministro energético mundial que, desde el inicio del conflicto, se convirtió en un punto clave, primero bloqueado por Teherán y, posteriormente, también por Washington.
La crisis afecta especialmente a Catar, que aseguró este lunes que la guerra ha provocado una caída del 90 % en el suministro de gas natural licuado (GNL) procedente de los países del Golfo y del 77 % en el de petróleo.
Ormuz también resulta clave para Pekín, dado que alrededor del 45 % del petróleo y el gas que importa China atravesaba esta vía marítima.

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